sábado, 18 de julio de 2015

92. Salvaterra, los túneles subterráneos de la Asunción



A pesar de que en Galicia existen numerosas cuevas, no es habitual que se construyan ermitas rupestres. Mucho menos en la provincia de Pontevedra. Hoy visitamos una que, si bien no está en una oquedad natural, aprovecha el hueco de una gran mole de piedra. Se trata de la ermita dedicada a la Asunción, ubicada en Monte Castelo, Pesqueiras, Salvaterra. Y, como no podía ser de otro modo, en la ‘Ruta dos Penedos’.
Desde la carretera que va desde Salvaterra a Ponteareas se puede ver en lo alto del monte esta singular ermita, en la que se aprovechó el cobijo que da una gigantesca roca para instalar una sencillísima capilla, a la que le construyeron una entrada de piedra con una espadaña en lo alto. En el interior se encuentra un austero altar y una imagen de la Asunción. Todo este conjunto es de construcción relativamente reciente, ya que el pórtico data del siglo XVIII y en la reja que cierra la entrada hay una alusión al año 1923. Sin embargo, buscando información sobre este templo, encontré referencias de que ya había una ermita dedicada a la Asunción entre estos ‘penedos’ en libros de 1592. Pero los grabados y los mitos que existen en este lugar, hacen sospechar que el culto a este espacio es muy anterior a la ermita. Más aun cuando el nombre del monte, Castelo, sugiere que hubo una construcción importante en la antigüedad.
Interior de la ermita
En cuanto a mitos, leyendas y costumbres, hay varias.
En su blog, el antropólogo Rafael Quintía destaca la conversación que tuvo con una vecina al pie de esta ermita, en la que la señora le contó que en el interior había una cruz que, por mucho que se intente, no se puede borrar. Lamentablemente la capilla estaba cerrada y no pudimos corroborar si existe esta cruz y cómo es. Tampoco pudimos ver algunos petroglifos que hay en el interior, que están referenciados en numerosos trabajos, y que tienen forma de serpiente o de falo, así como otros de herraduras.
Quizá lo más curioso de cuantas cosas le contó la vecina a Quintía es la existencia de unos túneles por debajo del templo, a la que la protagonista había entrado cuando era pequeña, hace unos 40 años. La entrada se situaría a unos 40 metros de la ermita y llegaría hasta el corazón del templo, con una estancia amplia que estaría bajo tierra. En este sentido, hace unos años habría cedido parte del suelo del ‘atrio’ de esta pequeña iglesia, situación que se solucionó colocándole una tapa, que aun puede verse, frente a la entrada.
Vistas desde el templo
Y aun hay una historia más, que he encontrado en una antigua guía, que relaciona esta ermita con una leyenda ‘urbana’ (permítanme el término). La historia habla de un ingeniero que quería dinamitar estos grandes bloques de piedra para la construcción del ferrocarril pero, antes de que pudiese hacerlo, fue hallado muerto.
El pequeño templo rupestre está cerrado habitualmente, pero el día de romería –el de la Ascensión- la capilla de Monte Castelo se llena de devotos. Aun así, es una buena ocasión para visitar este templo singular, desde donde existen una vistas increíbles del valle del Tea y las tierras de O Condado.

Pena dos Namorados
Pedra do Equilibrio, en la subida a A Picaraña
Qué más ver
En la comarca de O Condado, incluída en la Ruta dos Penedos, se encuentra la Pena dos Namorados (Arcos-Ponteareas) (página 52) y muy cerca de allí, en la subida al monte A Picaraña, se halla la Pedra do Equilibrio, una gran mole de piedra en la que –como su nombre indica- dos piedras de grandes dimensiones se encuentran en una postura casi imposible.




Cómo llegar a la ermita
En la carretera Salvaterra-Ponteareas (PO-403) hay un desvío hacia el Este entre los kilómetros 2 y 3.
Luego hay que subir por una pista unos 1.300 metros hasta llegar a una explanada que tiene un acceso a la ermita.

GPS: 42.104273  -8.490158