viernes, 20 de mayo de 2016

98. Pazos de Borbén, el santo no identificado



El lugar que visitamos hoy es sorprendente, no solo por la belleza del entorno y las increíbles vistas del mirador del monte de A Berra, sino porque en torno a un “santo” no identificado se celebra una romería muy popular en este rincón del municipio de Pazos de Borbén. La imagen en cuestión está colocada sobre una cruz de mediano tamaño que preside el mirador y fue hallada en unas excavaciones que se realizaron en el entorno.
La talla es muy sencilla y -a pesar de que tiene algo sobre los hombros que parece una capa, o unas alas de ángel-, no pudo ser identificado con ningún personaje del santoral. Podría ser la imagen de un obispo, un ángel o una deidad más antigua, ya que la imagen sugiere una talla de estilo románico.
Y, a pesar de no ser identificada, fue colocada en la cruz y a finales de agosto se celebra una concurrida romería, a pesar de no tener más nombre que “santo aparecido”.
Para llegar al mirador hay que tomar la carretera provincial 2703 y en O Pousiño hay un arco con el nombre de “santo aparecido” que conduce hasta la cruz donde se encuentra la talla.
No es el único lugar donde se veneran santos “no identificados”. Recuerdo que en una aldea cercana a la ría de Vigo se veneraba un santo que, con el tiempo, se descubrió que era una virgen. Se cambió el nombre de la fiesta y todo solucionado.  

GPS: 42.276604, -8.540263


miércoles, 10 de febrero de 2016

97. La peña de los enamorados de Carballiño



Se aproxima San Valentín y por eso traigo una nueva leyenda de enamorados, de las muchas que existen en parajes de la geografía gallega. Esta historia la publiqué, algo más extensa, en el libro "50 lugares mágicos para enamorados", una recopilación imprescindible de las leyendas y mitos relacionados con el amor en la geografía ibérica.
Cuando recorres el paseo que acompaña al río Arenteiro, te envuelve un entorno mágico formado por los árboles, el sonido del agua que fluye y las piedras de formas caprichosas. Caminas unos metros, giras siguiendo el curso del río, y el paisaje vuelve a cambiar. Son otras las piedras, los árboles y los desniveles que dibujan otro escenario. Llega un momento en que ves un enorme macizo rocoso, con una forma extraña, y no te sorprende que alrededor de estas piedras hubiese nacido una leyenda de amor que aún se mantiene viva en la actualidad. Es la peña de los enamorados de Carballiño.
En este conjunto de rocas aún vive la historia romántica y trágica entre Marta, una cristiana de familia humilde, y Boán, un acaudalado pagano enamorado de la protagonista de esta historia. Cuenta la leyenda que Boán no creía en el dios de los cristianos, por lo que para lograr el amor de Marta no tuvo reparos morales en pagar a una sacerdotisa pagana para que preparara una pócima con la que enamorar a la joven cristiana. El brebaje que preparó la hechicera tenía un doble efecto, y así se lo advirtió al joven: solo funcionaría si la mujer deseada no sentía nada por él. De lo contrario, enloquecería al beberlo.
Boán ya había sido rechazado por Marta, aunque ella sentía lo mismo, ya que el joven pagano era de corazón bondadoso y se había ganado su amor. Simplemente lo rechazaba por su condición de cristiana. Es así que el joven enamorado se las arregló para que su amada probara el bebedizo, aunque los efectos no fueron los esperados. Tal y como había augurado la sacerdotisa, Marta enloqueció y, sin control de sí misma, se dirigió a lo alto de la piedra y se despeñó, acabando con su vida. Al enterarse de la muerte de su amada, cuenta la leyenda que el joven Boán, preso de la desesperación, también subió a lo alto de la peña y terminó con su vida, tal como lo había hecho la malograda Marta.
El relato transmitido de boca en boca durante años asegura que, en el entorno de la piedra, cuando sopla el viento, se puede escuchar el lamento del joven desafortunado. Quizá el relato de un amor entre paganos y cristianos oculta una historia que no es del todo imaginaria, ya que en el lugar existía una capilla dedicada, seguramente no por casualidad, a Santa Marta. Por otra parte el obispo San Martín Dumiense señalaba, en el siglo VI, que junto a esta roca se realizaban ritos paganos de fecundidad. 

Cómo llegar
Desde Carballiño hay que tomar la carretera OU-208. Después del kilómetro 6 hay un desvío hacia el restaurante Maquía. Desde el cartel indicador, junto al río, parte un camino a la derecha que llega a la Peña de los Enamorados, situada a menos de 100 metros.
GPS: 42º 35,426’ -8º 5,865’

domingo, 31 de enero de 2016

El rito perdido de ‘Medir con candeas’



Cuando salió a la venta ‘50 lugares mágicos de Galicia’, la romería de San Blas de Aguete (Marín-Pontevedra), que se incluye en el libro, se celebraba en el Pazo de Aguete, que es propiedad privada. En el libro cuento dos tradiciones que se realizaban en la capilla: la de los croques y la de Medir con ‘candeas’ o ‘cadeas’. Por motivos que no vienen al caso, desde hace unos años la cita con San Blas de Aguete se celebra en la iglesia parroquial de Seixo y no en la capilla del Pazo.
Actualmente, antes y después de los oficios religiosos, los vecinos más devotos del santo utilizan una pequeña imagen de San Blas para realizar los croques en la cabeza y pasan la imagen del santo por el cuello. Concretamente, dice la tradición que hay que pasar la imagen primero por la garganta, por el lado izquierdo, después por el derecho y luego dar tres croques encima de la cabeza. Cuentan que San Blas era médico de profesión y salvó a un niño de morir atragantado con una espina de pescado, por eso se pide su intercesión para problemas de garganta y cabeza.
Sin embargo, cuando la romería tenía lugar en el Pazo de Aguete, se realizaba un rito que no se celebró en las últimas ediciones y que llevaba el nombre de ‘Medir con candeas’, en el que un hilo cubierto de cera centraba una práctica que realizaban muchos fieles el día de la romería. Según explicó una vecina de la localidad, primero se compraban unas madejas de hilo grandes y, en el Pazo, se derretía la cera de las velas y de los exvotos ofrecidos al santo el año anterior. Los hilos se introducían en esa cera y luego se colgaban de cordeles en los jardines para que se secaran.
El día de San Blas, “el proceso comenzaba midiendo primero el alto por la parte delantera del cuerpo y con el mismo trozo de ‘candea’ se medían el cuello y el tórax. Si al afectado le dolía alguna parte concreta del cuerpo o la ‘ofrecía’ mediante un exvoto de cera (mano, pie, etc.), esa parte también se medía. Mientras, en cada medición se repetía una frase a modo de oración”, según explica una vecina.
Después, la medidora enrollaba la ‘candea’ y se le hacía un nudo. Se cogían unas piedras de la parte de fuera del recinto del Pazo, del camino real, “las colocaban pegadas al muro de fuera del recinto, aunque por la parte de dentro, y allí se quemaban para alejar los males, las enfermedades o los meigallos”, añade.
En el caso de que la persona hiciese la ofrenda para un familiar que no podía asistir, se llevaban la ‘candea’ para casa y se repetía el ritual de medir, enrollar el cordel, anudarla y quemarla junto con algún objeto de ese familiar.
Posiblemente, el nombre de ‘candea’ y la presencia de cera en este rito perdido desde hace unos años podría estar relacionado con la fiesta de la Candelaria, que se celebra un día antes que San Blas.

sábado, 9 de enero de 2016

96. El Jesús de A Corticela

Un hombre deposita un pedido en la imagen
Visitamos en esta ocasión la capilla de A Corticela, integrada en la Catedral de Santiago. Se trata de un antiguo oratorio que fue destruido en el siglo IX por Almanzor y reconstruido dos siglos más tarde. Aunque en un principio estaba separado de la Catedral, posteriormente se integró en el templo. Se puede acceder por un pasadizo situado en el crucero norte.
En el tímpano tiene una representación de la adoración de los Reyes Magos, pero lo que nos interesa está entrando a la izquierda. Se trata de una representación de Jesús en el Huerto de los Olivos, hecha en granito policromado y que data del siglo XV.
La imagen en cuestión es famosa por las peticiones que se le realizan, especialmente jóvenes y estudiantes. Tantas, que en la parte inferior tiene un pequeño cesto de mimbre donde se colocan los papeles con los pedidos. Según hemos visto en varias ocasiones, los devotos dejan caer los papeles a través del hueco que forman los brazos de Jesús y apuntan para que el pedido caiga sobre la cesta, como una forma de reafirmar que el deseo se cumplirá.
Tumba sueva y pila bautismal
Es uno de los pocos ritos que aun se pueden realizar en el interior de la Catedral, desde que la columna del Pórtico de la Gloria está vallado y no se puede tocar (antes se pedian cinco deseos apoyando una mano en un hueco donde caben los cinco dedos).
En la misma capilla de A Corticela se puede ver una de las tumbas más antiguas del templo, de la época sueva. Este espacio de oración está dedicado especialmente a los extranjeros y los peregrinos, que oían misa en este recinto.
También llaman la atención las campanas del exterior, protegidas por vallas de hierro, lo que le impiden que cumplan con su función.

lunes, 9 de noviembre de 2015

La historia de Galicia en 50 lugares

En este post no quiero invitarles a visitar un único lugar, sino medio centenar. Acaba de salir a la venta el libro "La historia de Galicia en 50 lugares", de mi amigo Rafael Quintía Pereira. Se trata de una visión panoramica de la historia de Galicia hilvanada a través de 50 escapadas, en un recorrido que va desde la Prehistoria hasta la Guerra Civil.
Leer y viajar con este libro es una buena manera de conocer nuestro pasado y nuestro patrimonio -material e inmaterial-, que forma parte de lo que somos. Y es que Quintía, como buen antropólogo, nos deleita con muchas leyendas y mitos relacionados con los lugares históricos que propone, ofreciendo una visión mucho más amplia de la historia de Galicia.
Como todos los de esta colección, "La historia de Galicia en 50 lugares" es un libro-guía, pensado también para viajar, por lo que incluye indicaciones precisas para llegar a cada uno de los lugares que se proponen, así como las coordenadas GPS.
Desde este blog doy mi enhorabuena a Rafael Quintía por este libro y mi más sincera recomendación. Buen viaje.

viernes, 16 de octubre de 2015

95. Aldán, la cama del demonio



La mayoría de las tumbas medievales que hay en Galicia guardan leyendas vinculadas a santos, generalmente el que preside la parroquia o la ermita más cercana. Se asocian a personas santas y, por lo tanto, en muchas ocasiones hay una tradición de poderes curativos o se realizan ritos relacionadas con la sanación. En el libro incluyo, por ejemplo, la tumba que está labrada en una piedra junto a la ermita de A Xestosa (Covelo-Pontevedra) o la de San Vicente de Ponte Caldelas. 
Pero en esta ocasión visitamos una que, por el contrario, no está relacionada con un santo sino con un demonio: la cama de Aldán, en Cangas..
Conocida como la ‘Cama do Demo’ o la ‘Cama do Xudeu’, se trata de una tumba de la Alta Edad Media, ubicada en la parte superior de una gran mole de piedra de más de 20 metros de altura. La roca se encuentra en la carretera que une Aldán y Bueu, frente a la Casa-Torre de Aldán y junto a un antiguo palomar.
La leyenda sitúa al propio demonio o a un judío como inquilino de esta tumba, que la usaría como lecho para acostarse, cada sábado, con una mujer diferente y así tener un hijo por semana.
En clave histórica, el sepulcro sería el del primero de los Aldán, que habría sido un normando emparentado con los reyes suevos.
Piedra sobre la que se asienta la tumba
En todo caso, la gran piedra sobre la que se asienta la tumba muestra signos de haber sido trabajada y es posible que hubiese alguna construcción en la parte superior. 

Cómo llegar
La gran roca donde está excavado el sepulcro está sobre la carretera Bueu-Aldán, en el cruce con la calle Obispo Cerviño. A pocos metros está la iglesia de Aldán y el centro de salud. Para subir a lo alto de la roca, hay un acceso por la parte posterior, junto al palomar.

GPS:  42.278590, -8.815121

domingo, 27 de septiembre de 2015

94. Vedra, la fuente de la reina Lupa



En muchos de los lugares donde la tradición sitúa un hecho prodigioso relacionado con el traslado del cuerpo del Apóstol se levantaron monumentos, fuentes y se colocaron leyendas alusivas al periplo jacobeo. En el lugar donde la creencia sitúa el episodio en el que la reina Lupa entregó un par de bueyes bravos a los seguidores de Santiago para que llevaran en un carro el cuerpo santo, a los pies del Pico Sacro, se levantó en 1676 una fuente de estilo barroco para conmemorar este episodio. En el centro se detalla la historia de cómo los discípulos Teodoro y Atanasio conjuraron a los bravos animales haciendo la señal de la cruz, la conversión al Cristianismo de la reina Lupa –que aquí se indica como "Loba"-  y el dragón asociado a la monarca pagana. 
En el centro de la fuente hay una representación del Apóstol, acompañado por los dos discípulos. Según algunos autores, estas dos figuras procederían del antiguo coro románico de la Catedral de Santiago, obra del Maestro Mateo.
Capela do Santiaguiño y fuente
Lo cierto es que esta fuente no está en el enclave donde habrían ocurrido los hechos, sino que fue trasladada en 1724 a otro emplazamiento dentro del Camino de Santiago, concretamente en la Vía de la Plata, en el lugar de Outeiro, parroquia de San Pedro de Vilanova, en el municipio de Vedra. En las inmediaciones se encuentra la Capela do Santiaguiño y el último albergue de este itinerario antes de llegar a Santiago en este itinerario. 

Otra fuente
Los bueyes que trasladaron el cuerpo del Apóstol son protagonistas de otra fuente, la que se encuentra cerca de la catedral, en la Rúa do Franco, donde dice la tradición que bebieron los animales que trasladaron el cuerpo. Allí también existe una pequeña ermita, hoy integrada en el entorno urbano de la ciudad.

Cómo llegar
Desde Santiago hay que tomar la N-525, en dirección Ourense. A unos 17 kilómetros, en el pk 325, hay un desvío a la izquierda señalizado como Capela de Santiaguiño. A unos 900 metros, siguiendo la señalización, se llega a la capilla. La fuente está en la parte de atrás del templo.

GPS:  42º 47,456’   -8º 25,919’