miércoles, 16 de abril de 2014

El libro alcanza la cuarta edición

Escribo esta vez una pequeña entrada diferente de las habituales para comentar que  "50 lugares mágicos de Galicia" alcanzó ya la cuarta edición. La hemos visto a la venta en un gran almacén de la ciudad de Pontevedra.

5% solidario
Aprovecho este post para decir que el 5% solidario de este libro, por las ventas de 2013, fue destinado por Ediciones Cydonia a un donativo para el programa "De mujer a mujer" de la Fundación Vicente Ferrer.
Las ventas de 2011 y 2012 se destinaron a un programa de apadrinamiento de niños coordinado por la ONG Ayuda en Acción.
¡Muchas gracias a todos los que compraron el libro!

martes, 25 de marzo de 2014

83. La Cruz de Daniel del monte Castelo

Hoy visitamos el monte Castelo, en el municipio de Cotobade. En la subida, recomendable solo en todoterreno, bicicleta o andando, encontraremos una cruz grabada en la roca, que es conocida como Cruz de Daniel. Está en altorrelieve, esculpida sobre una piedra que parece estar apoyada en equilibrio sobre otra. Los vecinos del lugar solo conocen algunos retazos de la historia que motivó esta cruz. Los únicos datos que tiene son unas iniciales, "F.D." y una fecha, 1903. Dicen que la talla fue sufragada por los vecinos en honor a un pastor llamado Daniel, que habría muerto de frío en ese lugar.
Intenté buscar algunos datos más sobre esta cruz y su protagonista, incluso llegué a hablar con uno de los familiares, pero nadie recuerda más datos que los que son conocidos por la tradición popular.
Sin embargo, hay otra historia curiosa que bien podría encajar en la historia del pastor del monte Castelo, aunque tiene algunas diferencias.
El médico Víctor Lis Quibén, en un artículo publicado en 1953 en al Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, cuenta una historia que le relataron y que tiene como protagonista a un pastor que iba a pacer su ganado al monte Castelo.
Bajo el título "El conjuro de la tronada en Galicia", Lis Quibén cuenta que un Lunes de Pascua, un pastor -del que no da el nombre- iba a llevar a su rebaño a este monte, cuando se encontró a una anciana que iba a misa. La mujer le recriminó que porqué no asistía al oficio religioso antes de llevar al ganado, ya que le daría tiempo a hacer ambas cosas. 


El joven pastor no solo no le hizo caso, sino que contestó mal a la anciana y subió con sus ovejas al monte. Fue allí cuando le sorprendió una tormenta y tuvo que refugiarse -junto con los animales- bajo una de las numerosas piedras que existen. Un rayo cayó sobre la roca y la partió. La mayoría de las ovejas murieron y él fue encontrado por unos vecinos y llevado inconsciente a su casa. Lis Quibén dice que los vecinos interpretaron este hecho como una especie de castigo divino y que desde ese momento el Lunes de Pascua fue festivo en la parroquia de Viascón, mientras que en las limítrofes no lo era. De todos modos, hoy no ocurre, aunque se entiende que sí era festivo cuando publicó el artículo, en 1953. Además, sitúa la historia del pastor 43 años antes, es decir, sobre 1911.
¿Se trata de la misma historia?
En común tiene que el protagonista es un pastor en monte Castelo, en una fecha aproximadamente similar, ya que la diferencia entre 1903 y 1911 puede ser por entre cuando fue escrito el artículo y cuando fue publicado.
La diferencia es que el pastor muere de frío en uno de los relatos y en otro dice que fue llevado a su casa, que solo el ganado murió.
En todo caso, una subida hasta la Cruz de Daniel nos permitirá unas inmejorables vistas sobre las parroquias cotobadesas de Tenorio y Viascón y el escenario de una o dos historias de leyenda.
Cómo llegar
Lo más conveniente es preguntar desde Castro, en la parroquia de Tenorio-Cotobade, a la que se llega por la N-541 desde Pontevedra.

GPS: 42.467366,-8.537185

lunes, 10 de marzo de 2014

82. Rebordáns, una Virgen de piedra en el Camino

Muchas iglesias y santuarios de la Península Ibérica tienen una leyenda fundacional que se parece entre sí, en la que una imagen hallada en una fuente, un río, un árbol u otro lugar cualquiera es llevada al templo más próximo y, como si ocurriese un hecho sobrenatural, regresaba misteriosamente al lugar donde fue encontrada. Finalmente, este hecho se interpretaba como la necesidad de construir una capilla en el punto del hallazgo.
La historia del templo que visitamos hoy tiene esa base legendaria, aunque –en principio-, era una piedra y no una imagen santa la que siempre retornaba al lugar de origen.
En esta ocasión hacemos una parada en la iglesia de la Virgen del Camino (Virxe do Camiño) de Rebordáns, en la localidad pontevedresa de Tui. Es una sencilla capilla del siglo XVII, construida sobre otra anterior, que se encuentra en el Camino de Santiago, concretamente en el itinerario portugués, a su paso por la localidad fronteriza.
Presidiendo el altar se encuentra una imagen de la Virgen, que aunque está policromada, en su interior es de piedra tallada.
Dicen que unas chavalas que paseaban cerca del río Miño vieron una piedra y la arrojaron al cauce. Al día siguiente, pasaron otra vez, y la roca estaba en su posición original, por lo que volvieron a empujarla al río. Así ocurrió varias veces, hasta que unas personas decidieron trasladarla a Portugal sobre un carro de bueyes. Aunque cambiaron de animales, las bestias siempre se detenían donde hoy es la iglesia de Virxe do Camiño, así que decidieron construir allí una iglesia. Finalmente, un artesano talló la piedra en cuestión con la forma de la Virgen.
La imagen tiene el aspecto de las “de leche”, es decir, tiene al niño en brazos en posición de darle el pecho. Además de “peregrina”, también es conocida como “de la tierra”, ya que otra leyenda dice que los vecinos la enterraron para ocultarla de las "razzias" musulmanas, y años después fue hallada.
La imagen tenía una gran fama de sanadora y a la romería, que se celebra el 15 de agosto, acudían muchas mujeres del país vecino, especialmente las que tenían un hijo de corta edad.

La leyenda

Es evidente que el relato legendario que sirve de base a esta iglesia se parece en gran medida a las leyendas de otras muchas localidades de la Península. Asimismo, el detalle de los bueyes es recurrente en otros relatos populares, como el de la ubicación del sepulcro del Apóstol Santiago (41), la Virgen de A Franqueira (4) o la del "Santo Grial" de O Cebreiro (1).

Cómo llegar

La capilla está cerca de la antigua carretera (no la autovía) Tui-O Porriño. La referencia es el concesionario de Renault que está sobre la vía, en la parroquia de Rebordáns. Unos metros antes se encuentra un desvío y a pocos metros está la iglesia.

GPS: 42.065884,-8.638446

jueves, 13 de febrero de 2014

81. As Ermidas: apariciones y curaciones milagrosas


Visitamos en esta ocasión un lugar en el que no faltan las leyendas, la historia y los paisajes de vértigo que tanto me gustan: As Ermitas, en el concello ourensano de O Bolo.

En este enclave escarpado se construyó un magnífico santuario en el siglo XVII que tiene sus raíces en el hallazgo de una imagen y que se materializó tras una supuesta curación milagrosa.

El entorno ya era conocido con el nombre de As Ermidas porque había siete eremitas que moraban en otras tantas cuevas de la zona, cada una de ellas consagrada a un santo  (San Salvador, San Roque, San Vicente, San Mauro, Santa Sabina, San Juan de Sebane y Santa Egipciaza).

Cuenta la tradición que el hallazgo de la imagen se debe a unos pastores que estaban apacentando su ganado y al pasar por una cueva los animales emitían extraños sonidos. Al adenatrarse en la caverna hallaron una imagen de la virgen con el niño y le pusieron el nombre de As Ermidas, por el lugar donde fue hallada.

La construcción de la iglesia que hoy se puede contemplar es posterior y tiene que ver con una curación milagrosa atribuida a esta virgen.

En el siglo XVII, el entonces prelado de Astorga, Alonso Mesía o Messía de Tovar, cayó enfermo de una fiebre maligna cuando se encontraba en el pueblo de San Miguel de Bidueira. Habiendo sido desahuciado por los médicos, se encomendó a la imagen de As Ermidas, pidiendo su recuperación

La tradición dice que el obispo vio la Santa Imagen de las Ermitas puesta sobre su propia cama y que su presencia sanó la enfermedad del clérigo. Una vez recuperado, decidió visitar a la imagen de O Bolo y comprobó que era la misma que se le había aparecido. En agradecimiento a su curación, en 1624 comienza la edificación del santuario.

En este lugar se realiza una romería el 8 de septiembre.

En el templo hay placas de agradecimiento por otras curaciones atribuidas a esta imagen.


Cómo llegar
Desde la N-120 en Valdeorras hay que desviarse por la OU-533 en dirección a O Bolo. Hay una salida a la derecha bien señalizada (km 37) que sigue la ladera de la montaña y desciende hasta As Ermidas.

GPS: 42º 17,549' -7º 08,285'

martes, 3 de diciembre de 2013

La exposición fotográfica, en Tui

La exposición de fotografías del libro estará en la sala anexa del Área Panorámica de Tui hasta el 31 de diciembre. Tui es una de las ciudades protagonistas del libro, con los ritos del monte Aloia y el culto a San Julián.
En la muestra, las fotos recogen la procesión de los ataúdes de Santa Marta de Ribarteme, la Pedra dos Cadrís de Muxía, San Blas de Aguete, San Cibrán de Tomeza, San Alberto de Ribeira y otros. Estáis todos invitados.

sábado, 16 de noviembre de 2013

80. Las piedras del atrio de Monte Alba



Ermita, atrio y vistas sobre la ría de Vigo
En la parroquia viguesa de Valadares existen dos montes –Alba y Cepudo- desde donde se divisan inmejorables vistas sobre la ría de Vigo, la ciudad olívica, las islas Cïes y, si el día está claro, incluso se ve parte de la ría de Arousa. En la parte más alta del primero de los montes, que tiene una forma cónica casi perfecta, existe una sencilla capilla erigida por el primer marqués de Valadares, Diego Sarmiento, en 1680 y dedicada a Nosa Señora de Alba.
En esta pequeña capilla se recuperó hace poco la romería, que tiene como días principales el 24 de agosto y el 8 de septiembre.
Antonio Rodríguez Fraiz, que recopiló numerosas tradiciones de los santuarios de Galicia, cuenta que en esta romería, en los años 50 del siglo pasado, los asistentes acudían para pedir solución a enfermedades pulmonares, dolores de cabeza y estómago. Los devotos de la virgen de Alba pasaban el pañuelo por la imagen y pasaban por debajo, como ocurre aun hoy en día en numerosos santuarios gallegos. Incluso ofrecer una mortaja o andar de rodillas alrededor de la capilla.
Escaleras de subida al Alba
Además, Rodríguez Fraiz señala que se realizaba un rito curativo, fuera de los días de romería, que consistía en hacer unas muescas en la puerta de la pequeña iglesia y luego tirar una piedra del muro del atrio monte abajo, según las indicaciones de un “brujo”.  Tanto era así, que el párroco de entonces se quejaba de que todos los años tenía que reconstruir el muro del atrio.

Cómo llegar
Hay que tomar la carretera Vigo-Vincios, que comienza en el cementerio vigués de Pereiró. Tras pasar el núcleo urbano de Valadares, frente a una farmacia, hay un desvío a la derecha indicando la subida al Alba. La carretera lleva al Cepudo, pero antes de llegar a la cima hay un desvío a la izquierda con una señal de dirección prohibida.

GPS: 42.172532,-8.73613

sábado, 26 de octubre de 2013

79. Sanxenxo, la Pedra do Santo



Foto: Rafael Quintía
'Sangenjo’ es una poco afortunada traducción al castellano de Sanxenxo, localidad de la comarca de O Salnés que debe su nombre en realidad a San Ginés, uno de los mártires cristianos muertos en la época del emperador Diocleciano.
La conversión de este santo al cristianismo es bastante curiosa. Ginés era actor y participaba en una parodia del bautismo cristiano para entretenimiento del mandatario romano. A él le tocó el papel de enfermo que recibía el agua con el que los seguidores de Jesús se convertían a la entonces nueva fe. Una vez terminada la escena, Ginés fue vestido con ropajes blancos, a la usanza cristiana. Para terminar la parodia, el emperador mandó traer una imagen de Venus para que la adorase. Pero el agua había transformado realmente al comediante y espetó una arenga a Diocleciano y a todos los que presenciaron el acto, declarándose iluminado por la nueva fe y convidó al mandatario romano a que siguiera las enseñanzas de Jesús.
Envuelto en cólera, Diocleciano ordenó todo tipo de tormentos para Ginés, de los que salió indemne, hasta que finalmente fue decapitado.
La piedra, a día de hoy, cubierta por las plantas
Como ocurrió en otros lugares de Galicia y de la Península Ibérica, leyendas locales relacionadas con el paso de los mártires por diferentes localidades, toleradas por las autoridades eclesiásticas, sirvieron para cristianizar lugares paganos con mayor facilidad. Es el caso que nos ocupa, ya que la presencia de San Ginés en Sanxenxo cuenta con una historia local que sitúa el lugar de su decapitación en la entrada de Padriñán. Allí hay una piedra de casi un metro de alto que marcaba la entrada a la aldea y que cuenta con diferentes grabados cruciformes, de herradura y cazoletas. Se trata de un menhir del que la tradición dice que marca el lugar exacto donde el santo fue ejecutado. También se cuenta que en la piedra se puede ver el rostro de Ginés y es conocida como Pedra do Santo o Pedra de San Xinés.
Aunque incluso tiene una placa que recuerda que se trata de una piedra que la leyenda vincula con San Ginés, cuando la visitamos hoy se encontraba completamente cubierta por las plantas.

Cómo llegar
Desde Pontevedra, siguiendo por la carretera provincial PO-308, en el centro de la villa hay un desvío a la derecha que indica Padriñán. A menos de un kilómetro, antes del hotel Augusta, hay un pequeño jardín triangular a la derecha de la carretera, en un cruce, donde se encuentra la piedra.

GPS: 42.404567,-8.805757