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miércoles, agosto 05, 2020

111. Santa Comba das Pías, cura para (casi) todos los males

Siempre digo que muchos de los lugares donde se venera a Santa Comba son enclaves mágicos, donde la religiosidad cristiana se entremezcla con ritos y creencias paganas. Y aunque todos están dedicados a Columba -hay varias santas con ese nombre en el santoral católico-, en Galicia se asocia a Comba con un personaje casi mítico, que antes que santa fue bruja. Dicen las leyendas que participaba en aquelarres y otras cosas propias de las brujas, hasta que se encontró a Jesús en un camino. A partir de ahí adoptó las virtudes cristianas y se hizo santa.
El santuario de As Pías (Sobrado dos Monxes-A Coruña) cumple con los requisitos: piedras, árboles, aguas, e incluso la campana, son elementos mágicos en este lugar. Veamos.

El santuario


Carballo con la cruz y oratorio
Santa Comba das Pías está emplazado en un recinto muy amplio, con una gran carballeira y pocas casas en los alrededores. Un lugar ideal para situar un santuario. Si bien la iglesia es muy austera en su arquitectura, llama la atención un oratorio con la imagen de la santa que está cerrado con rejas, sobre las que cuelgan flores, medallas y otras ofrendas. Todo este conjunto, así como algunos de los cruceiros del entorno, fueron construidos a finales del siglo XVII y principios del XVIII. Por esas fechas, la fama del lugar se vio potenciada por una bula del papa Inocencio XII, dictada en 1696, que otorgaba a los asistentes el jubileo perpetuo.


El carballo, la cruz y la pila

No
 pasa desapercibido un carballo centenario que tiene una "pía" rectangular de piedra a sus pies y que, en el tronco, tiene una llamativa cruz grabada. Es uno de los lugares donde se realiza uno de los muchos ritos de protección y sanación. 
Para cumplir con el rito, el devoto debe llenar primero la pila que está al pie del árbol con agua de la fuente santa. A continuación debe dar nueve vueltas al árbol y, en cada una de ellas besar la cruz grabada en el tronco y rezar un Padre Nuestro y hacer la señal de la cruz. Es necesario completar el rito para agradecer un favor concedido o para pedir alguna gracia.
Mucho más concretas son las propiedades de la campana, otra de las protagonistas de este santuario.


La campana, con los dientes


Si el devoto necesita solucionar un problema relacionado con las muelas o los dientes, la campana de Santa Comba das Pías es el lugar que marca la tradición. No es muy grande, lo que casi se agradece, debido a que todo "milagro" requiere una penitencia a cambio. En este caso, al que sufre de un dolor de dientes, debe hacer sonar la campana asiendo con la boca la cadena que está junto a la puerta principal.Que nadie se piense que este es un rito perdido desde que existen los dentistas. En mi última visita tuve oportunidad de charlar con personas que habían realizado este curioso ritual.
El agua de la fuente es otro de los elementos del santuario al que se le atribuyen propiedades beneficiosas. Y es -en todo caso- más agradable que el rito de la campana.



Agua para curar cabeza, garganta, vista y piel


Un pequeño sendero que parte desde el templo conduce a la fuente, situada en una cota más baja. En realidad, a casi todas las fuentes que están en un santuario se le atribuyen propiedades curativas, pero la de Santa Comba das Pías tiene amplios usos, que completan los anteriores. Así, la tradición recomienda beberla o mojar con un paño la zona afectada para sanar males relacionados con la cabeza, la garganta, la vista o la piel. Es frecuente ver junto a este manantial, como en otros muchos considerados milagrosos, pañuelos o telas secándose junto a la fuente, ya que cuando el paño que se utilizó para la curación se seque, el mal estará erradicado, según la creencia.







Esta entrada es un resumen de uno de los capítulos de "50 lugares sagrados de Galicia"


Cerca de aquí puedes ver:



miércoles, diciembre 04, 2019

110. (Todas) las barcas de Muxía

En "50 lugares mágicos de Galicia" le dedico un amplio capítulo al santuario de Nosa Señora da Barca, de Muxía. Cuando se editó el libro, por razones de espacio, no pudieron entrar todas las fotos, por ese motivo añado en este blog algunas imágenes más y otros comentarios que completan la información del libro.
Este santuario forma parte de la tradición jacobea, ya que aquí dice la tradición que la virgen se le apareció al apóstol Santiago, cuando aún en vida predicaba en estas tierras. Según la leyenda que sustenta este relato, la madre de Jesús vino en una barca de piedra y algunas de las partes aún quedan -siempre según la creencia- entre el mar y el santuario. 
Son estas:



La vela


Es la más grande de todas y se conoce como "Pedra de abalar". Su nombre viene de que antiguamente se movía a veces, por lo que se utilizaba como una ordalia, o juicio de Dios. Se colocaba a la persona dudosa, un reo por ejemplo, y solo si la piedra se movía podía probar su inocencia. Hace años que no se mueve, ya que el mar la sacó de su emplazamiento. Cuando visitamos la última vez el santuario, un trozo de la piedra (se ve que le falta en la foto) estaba en atrio de la iglesia.



La quilla

Es la "Pedra dos Cadrís", que protagoniza un rito por el que hay que pasar por debajo un número impar de veces para librarse de los males del riñón y de la espalda. Hay gente que ve en esta piedra la vela y en la anterior la estructura del barco, pero la original es al revés.





El timón

Un poco más alejado de las otras dos partes está el que la tradición llama el "timón", una piedra en forma de bota que recuerda esta parte de la barca







Las otras barcas

 En el interior de la iglesia hay numerosas maquetas de barcos, que hacen honor al nombre del santuario. Algunos son barcos pesqueros, donados por devotos, mientras que otros son barcos militares, como una maqueta del Juan Sebastián de Elcano (buque escuela de la Armada española)o incluso un submarino. Según nos explicó el párroco, algunos son ofrendas, mientras que otros son simples donaciones de maquetistas.



En este enlace hablo de este asunto en la sección Galicia Máxica, del programa A Tarde, de la Radio Galega: http://www.crtvg.es/rg/destacados/a-tarde-a-tarde-do-dia-15-11-2019-4213601

Cerca de aquí puedes visitar:

sábado, septiembre 14, 2019

109. San Andrés de Teixido, ataúdes y otras ofrendas


Vista desde el atrio e iglesia
Siempre es un placer volver a San Andrés de Teixido, uno de los lugares más mágicos de Galicia. En mi libro le dedico un extenso capítulo al que posiblemente sea uno de los santuarios más tradicionales de la geografía gallega. Además, en el entorno está uno de los mejores paisajes de Galicia y es un lugar increíble en cuanto a belleza natural y tranquilidad. Fue una buena oportunidad para sacar nuevas fotos, para visitar los amilladoiros, ver la “barca de San Andrés”, la fuente a la que dice la tradición que se le puede preguntar si la petición al santo se cumplirá y ver cómo aún se mantiene viva la tradición de las figuras de pan y las “herbas de namorar”. Pero, sobre todo, recordar la frase inmortal que define a este inigualable santuario: “A San Andrés de Teixido, vai de morto quen non foi de vivo”, que justifica la creencia de que los pequeños animalitos que te encuentras en el camino, incluso las piedras, podrían llevar dentro el alma de quien debe hacer este periplo después de fallecido. La leyenda que justifica esta creencia asegura que Jesús pasó un día por aquí y se encontró con San Andrés. El apóstol se quejó de que a este lugar de la Serra da Capelada nadie peregrinaba, todos los cristianos iban a Compostela, pero pocos se acercaban a este lugar tan apartado. Entonces su maestro le dijo que al menos una vez en la vida todas las personas deberían peregrinar a este lugar al norte de Galicia. Si así no lo hicieren, deberían visitar el santuario después de muertos.

Qué más ver


Ofrendas en las escaleras, antes del altar
Una visita a la iglesia puede dar una idea de la importancia de este enclave, al que visitan miles de personas cada año. Sobre las escaleras que preceden al altar se encuentran una buena muestra de los exvotos que los devotos del santo han dejado como muestra de promesas cumplidas. Además de las ofrendas clásicas, como velas, flores y muñecos de cera, encontramos otras menos habituales, como maquetas de casas y barcos, una “L” de algún devoto que obtuvo el carné de conducir, el diploma de un estudiante que acabó la carrera de ingeniería; fotografías, pulseras y otros objetos personales  de los creyentes que se encomendaron a San Andrés; una gorra de la Armada y, algo que ya casi no se ve en los santuarios cristianos, cartas y mensajes escrito de puño y letra del ofrecido, en el que incluso destacan la fecha de la petición y la que se cumplió. 

Los ataúdes como ofrenda


Pequeño ataúd colgado en la pared.
Hay también exvotos de cera con la forma de partes del cuerpo, velas, pero el que más llama la atención se encuentra en la zona del Evangelio de la iglesia (entrando a la izquierda). Colgado cerca del altar, casi a la altura del techo, hay un pequeño féretro blanco, en el que apenas cabría un bebé, y que tiene una historia. “Ese ataúd es de una niña que estaba en peligro de muerte, una niña que tuvo una meningitis, y le hicieron la ofrenda de que si la niña no moría, si se salvaba por un milagro de Dios y San Andrés de Teixido, había que traer la pequeña caja para aquí”, explicó el vicario del santuario, Antonio Rúa. “Y aún vive y viene todos los años para recordar que estuvo con un pie aquí y otro allá, y que gracias a San Andrés de Teixido se salvó”, añadió el vicario.
Los ataúdes de personas que se salvaron de la muerte tras una petición al santo de la Serra da Capelada llegaron a ser tantos que, en una época, cubrían las paredes de la iglesia. Así lo recuerda Antonio Rúa: “Había muchos ataúdes en la iglesia, no hace mucho que se quemaron los últimos restos que estaban debajo de la cripta. Parece ser que coincidiendo con la visita pastoral de un obispo los mandaron retirar, porque era un espectáculo “macabro”. Estaban puestos contra la pared. Pero para la gente que peregrinaba aquí no era macabro, sino que recordaba que San Andrés era abogoso contra la muerte inminente, contra accidentes, operaciones peligrosas en el quirófano y esas cosas”.


Las reliquias de San Andrés

Antonio Rúa y el relicario de San Andrés.
En un lugar tan famoso donde se venera la figura del apóstol San Andrés, el segundo destino de peregrinación más importante (después de Santiago), no podían faltar las reliquias de este santo. Así como en Compostela están enterrados los restos de Santiago (según la tradición), en el santuario de Teixido se encuentra un trozo de hueso, que está ubicado en un relicario con la imagen del santo y que se guarda en el propio altar de la iglesia. Así lo contaba el vicario: “[El relicario] está cubierto de unas hojas de pan de oro y las carnaciones están cubiertas de plata. Dentro tiene una teca y la reliquia es una falange de un dedo. Parece ser que la trajeron los Caballeros de Malta”. Según explicó Antonio Rúa, los fieles pasan la reliquia del santo por la zona afectada, con el fin de curarse.




Puedes escucharme hablando de San Andrés de Teixido en el programa A Tarde, de la Radio Galega, abriendo este enlace: http://www.crtvg.es/rg/destacados/a-san-andres-de-teixido-vai-de-morto-quen-non-foi-de-vivo


En el Camino de San Andrés de Teixido puedes ver:

100. Santa Margarida, la fuente doblemente milagrosa