viernes, 25 de mayo de 2012

57. San Campio de lonxe, también contra el demonio

El más famoso San Campio de Galicia es el de Entíns-Serra de Outes-A Coruña (8), ya que allí se realizan ritos contra el 'meigallo' y se luchaba contra el demonio, ya que era uno de los santuarios, junto con O Corpiño (49), al que acudían personas que se creían o a las que se les consideraba endemoniadas con el fin de quitar al maligno del cuerpo. En la parte trasera del altar de la iglesia de San Orente de esta localidad está la reliquia más importante de este santo soldado romano. Se trata de un cuerpo de cera que contiene en su interior sus huesos, según la tradición. Pero no todos.
San Campio de lonxe

Hoy visitamos San Campio ‘de lonxe’, en la parroquia de Figueiró, municipio pontevedrés de Tomiño. Sobre este santuario hice una vez un reportaje para Diario de Pontevedra que titulaba “Un santuario cinco estrellas”, ya que todo está impecablemente cuidado y el visitante tiene, además de los servicios religiosos que puede encontrar en cualquier otro santuario, un albergue para peregrinos, un museo, merenderos cubiertos, asadores... todo lo necesario para un día de esparcimiento y oración.
Les decía que no todos los huesos están dentro del cuerpo de cera de la iglesia de San Orente, ya que, entrando en el templo de San Campio de lonxe, al fondo a la izquierda, en un nicho en la pared, se encuentra un pequeño trozo de hueso del soldado romano, guardado en un relicario.
Reliquia de San Campio de lonxe
El San Campio de Tomiño también tiene fama de combatir al demonio. En todas partes de la iglesia hay citas relacionadas con el maligno, con sus tentaciones para la creencia cristiana y –no por casualidad- el sacerdote que regenta el santuario es uno de los pocos de Galicia que practica exorcismos con alguna frecuencia.
Los días de fiesta se puede ver cómo numerosos fieles besan y frotan sus pañuelos sobre una imagen yacente del santo, mientras que algunas madres ‘presentan’ a sus bebés a San Campio. En todo caso, el "de lonxe" también curaba el "ramo cativo" y a los endemoniados.
En las numerosas dependencias del santuario hay incluso básculas para quienes ofrecían al santo su peso en sal, centeno o trigo; una sala con numerosas ofrendas de cera, venta de libros con la historia del santuario, folletos, estampas y otros muchos "servicios".
Una mujer pasa un pañuelo pro la imagen de San Campio


Sala contigua con exvotos de cera y velas


Cómo llegar: Desde la carretera que une Tui y A Guarda, a unos 14 km de Tui, está correctamente señalizado el desvío hacia la derecha que conduce al santuario

viernes, 11 de mayo de 2012

56. Los “santos” de Tomonde, para cambiar el clima


"Santos" macho y hembra en Porteliña
En el lugar de Porteliña, parroquia de Tomonde (Cerdedo-Pontevedra), aun se conservan dos construcciones curiosas conocidas como los “santos”, que servían como una especie de menhires desmontables para atraer el sol o la lluvia y ahuyentar las temidas tormentas.
Están situados en una zona boscosa, a unos 300 metros del núcleo urbano de Tomonde, en una zona alta. Se trata de dos “santos”, macho y hembra, hechos con trozos de piedra. 
El macho tiene forma de cruz, mientras que la hembra tiene un aspecto más o menos cónico y de un tamaño algo menor. Ambos están construidos sobre una laja de piedra situada junto a una pista de tierra.
En cuanto a su funcionalidad, cuando se deseaba tiempo seco, se rebajaba la estatura, mientras que cuando lo que se quería era lluvia, se aumentaba la altura de ambos. En todo caso, protegían a Tomonde de las tormentas y podían alcanzar hasta los tres metros de altura.
De más está decir que, a pesar de su nombre, no se trata de ninguna advocación cristiana. Simplemente, como ocurre con numerosas costumbres, ritos y construcciones, se trata de una cristianización de una práctica anterior. 
De hecho, monte abajo existe una gran cruz que es mucho más visible que los “santos”, construida a mediados del siglo pasado por recomendación eclesiástica.

Piedras de sol y lluvia

Existe un cierto paralelismo entre los “santos” de Tomonde y otras piedras macho y hembra que se utilizaban para regular el clima. En 50 lugares mágicos de Galicia mencionamos las desparecidas en el Monte Aloia (19), sobre las que se posaba la imagen de San Julián según se deseara tiempo seco o lluvioso; aunque también A Touza y O Touzo, en la Serra de Avión cumplía esta función.
Por otra parte, estos “mehires” desmontables recuerdan las atribuciones que tenían estas construcciones megalíticas entre los pueblos celtas, que creían que eran capaces de mejorar el entorno de los campos.
Para más información sobre los “santos” de Tomonde, recomendamos ‘Carta arqueolóxica do concello de Cerdedo’, de Calros Solla, o el trabajo realizado sobre esta parroquia por Antonio Rodríguez Fraiz.

Cómo llegar

No es fácil ubicar los "santos", aunque se puede llegar subiendo por una pista que sale por detrás de la iglesia de Santa Mariña A unos metros hay una pista de tierra que conduce a la cruz y a una antena. Si se sigue subiendo, se llega a un cerco para animales. Siguiéndolo hacia el norte, hay que cruzar una pequeña hondonada y el camino finalmente hace una 'u'. Metros después están los "santos". 
Lo más recomendable es que un vecino te acompañe