lunes, 29 de julio de 2013

75. Santiaguiño do Burgo, donde los frutos maduran antes



Ofrenda de uvas y maíz a la imagen el pasado 24 de julio (foto: Guille López)
Cada 25 de julio, numerosas parroquias y lugares de Galicia recuerdan al Apóstol Santiago. Pero en Santiaguiño do Burgo, en la ciudad de Pontevedra, se celebra de una manera particular, ya que la tradición dice que el propio discípulo de Cristo, durante su estancia en la ciudad, bendijo una finca que se encuentra en la calle A Santiña, por lo que sus frutos maduran antes.
La primera rareza de esta celebración es que se celebra un día antes, el 24 de julio. Por la tarde, después del oficio religioso, el santo sale en procesión desde la iglesia para recorrer la calle A Santiña hasta una finca en la que, según la tradición, se produjo el milagro. Dice la tradición que en su peregrinar por tierras gallegas, el Apóstol Santiago hizo una parada en una casa cercana al puente de O Burgo. En agradecimiento por las atenciones recibidas, cuando se despidió dijo a los propietarios que la finca que forma parte de la casa que le dio hospedaje que este campo sería el que daría los primeros frutos y que madurarían el día en que se conmemorase su muerte.
El ‘milagro’ parece ser que se produjo según las indicaciones del santo, ya que los frutos maduran antes de tiempo en la finca donde dice la tradición que descansó Santiago. Desde entonces, la devoción fue en aumento y todos los años se recuerda este hecho con la procesión en la que la imagen hace una parada en la finca bendecida por el Apóstol.
Una vez allí uno de los miembros de la familia coloca sobre el santo un racimo de uvas y una rama de maíz a modo de ofrenda. La imagen regresa luego a la iglesia, aunque antes todos los asistentes son invitados a degustar vino y rosca.
Del origen de esta singular procesión poco o nada se sabe, aunque se presume que comenzó en la Edad Media, según algunos historiadores, o probablemente esté relacionado con la cristianización de un antiguo rito romano, según otros.

Cómo llegar

La calle A Santiña se encuentra cerca del puente de O Burgo, en la margen norte del Lérez. Lo más recomendable es preguntar a algún vecino cuál es la finca, aunque es privada y solo se abre el día de la procesión.

lunes, 8 de julio de 2013

74. Cambre, la hidria de Caná y los templarios

La iglesia de Santa María de Cambre es una visita recomendable por muchos motivos. Como templo románico (siglo XIII), tiene numerosas singularidades que destacan los estudiosos del arte y la arquitectura, como el rosetón, los motivos de sus capiteles y por seruno de los pocos templos con deambulatorio de Galicia.
Pero que hoy visitamos, en consonancia con la temática de este blog, es una pila bautismal que se encuentra entrando a la izquierda. Tiene un metro de alto, es de piedra calcárea y está adornado con motivos florales, espirales y erpresentaciones religiosas. Pero lo que nos interesa son dos cosas. Una es su "historia" legendaria y la otra los poderes curativos que se le atribuyeron, que -como veremos- provocaron su erosión y deterioro.
La pila en cuestión es, según la tradición una de las siete hidrias de Caná, es decir, uno  de los recipientes en los que, según el relato bíblico, Jesús transformó el agua en vino durante las bodas de Caná.
Este hecho lo convierte en una reliquia que, para más importancia, estuvo relacionada con el propio Jesús. Pero, ¿cómo llegó hasta Cambre?
Santa María de Cambre
Una teoría dice que fueron los monjes benedictinos los que la trajeron de Palestina. Otra teoría atribuye al noble gallego Fernando Pérez de Traba, que estuvo en dos ocasiones en Tierra Santa y fue quien introdujo a los templarios en Galicia. Y la tercera es precisamente que fueron los monjes guerreros de esta orden los que trajeron al Norte de Galicia esta pila. Esta es la teoría más mentada por los vecinos, ya que a escasos dos kilómetros se encuentra Santa María do Temple.
Quizá influyó en todas estas teorías la idea de que no tenía el estilo artístico local, lo que afianzó la idea de que fue traída desde otras latitudes.
Sea cual fuera su origen, en el sentir popular se afianzó la idea de que se trataba de una reliquia bíblica, por lo que se le atribuyó cierto poder.
En la actualidad, la Hdria de Caná se encuentra bastante deteriorada. Le faltan las asas y está rota en diferentes partes. Es que, como objeto poderoso, podía curar o proteger de enfermedades. Eduardo Pérez Hervada, en su libro 'Curanderismo y superstición', relata cómo al sonar nueve campanadas de la iglesia, debía rasparse la hidria y el polvillo se mezclaba con aceite y determinadas hierbas. Con el ungüento resultante se frotaba la piel de las mujeres embarazadas.
En 1675, el abad de San Martín de Santiago habría reclamado para sí la hidria de Cambre, pero un amotinamiento de los vecinos impidió su traslado.
El polvo de determinadas piedras, consideradas reliquias o rocas sagradas, se realiza en otras localidades de Galicia y Norte de Portugal, que ya iremos visitando en este blog.
La iglesia se encuentra frente al Concello, muy fácil de encontrar en Cambre.

GPS: 43,292152  -8,34437