viernes, 20 de abril de 2012

54. Os Martores, la otra tumba de Prisciliano



Capilla de Os Martiores - Valga
A unos treinta kilómetros al sur de Santiago de Compostela se encuentra una pequeña aldea, situada en el municipio pontevedrés de Valga, que recibe el nombre de Os Martores. Una sencilla capilla dedicada a San Mamede es una de las candidatas a ser la tumba del obispo hereje Prisciliano.
Así lo sugirió el obispo, teólogo y filósofo español José Guerra Campos, que consideró el enclave como un lugar “altamente sugerente (…) en cuyo interior han aparecido sarcófagos antropoideos tallados en piedra que bien pudieran pertenecer al siglo IV”. Asimismo, el teólogo sugería que el topónimo “Os Martores” es una transformación popular de “Os Mártires”, tal como fueron considerados los priscilianistas ejecutados en Trèveris. Asimismo, defiende que el topónimo no se repite en Galicia.
Tumba antropomorfa junto a la capilla
Por otra parte, en el entorno de la capilla existe una necrópolis tardorromana y altomedieval, donde se especuló que pudieran estar sepultados Prisciliano y sus discípulos.

El obispo hereje
Prisciliano defendía un cristianismo más sencillo, en el que primaba el ascetismo y la relación directa de cada persona con Dios. Fundó una escuela de talante libertario, rigurosa y precursora del movimiento monacal, inspirada en la tradición gnóstica y totalmente contraria a la ascendente opulencia de la jerarquía eclesiástica del siglo IV.
Quiso transmitir al clero la idea del celibato –por aquel entonces no aceptado- y la pobreza voluntaria. Su ascetismo riguroso sentó las bases del camino de perfección que promovían los cátaros, en el que había una moral más relajada para los creyentes, aunque mucho más estricta para los “perfectos”.
Las reuniones priscilianistas se realizaban frecuentemente de noche, en bosques, cuevas o en lugares alejados de las urbes. El baile, elemento tan distante de la liturgia del cristianismo de aquel entonces, formaba parte de los ritos priscilianistas, en la que participaban tanto hombres como  mujeres. Sustituyó el pan y el vino por leche y uvas e hizo partícipe a colectivos entonces relegados, como mujeres y esclavos, en la lectura de textos evangélicos, tanto canónigos como apócrifos, que defendía fervientemente. Asimismo, se relacionaba al priscilianismo con la astrología e incluso con la numerología.
Tras abultadas tramas y conspiraciones, el obispo hereje fue condenado por brujería en Tréveris, siendo torturado y posteriormente decapitado junto a algunos de sus seguidores. Una vez ajusticiado, un grupo de acólitos llevaron su cuerpo hasta algún lugar de Galicia, donde fue enterrado. Las crónicas no señalan el lugar exacto, lo que alimentó las especulaciones sobre el lugar de su enterramiento, que los estudiosos consideran que debería ser un lugar destacado, ya que Prisciliano contaba con numerosos seguidores en el noroeste de la Península Ibérica.
Uno de los lugares sugeridos por numerosos autores es la propia catedral de Santiago de Compostela, especulando que las tumbas que se encuentran en su interior son las de Prisciliano y sus seguidores.
Otro de los enclaves sugeridos como lugar de descanso del obispo hereje es Santa Eulalia de Bóveda (31), cerca de la ciudad de Lugo. 
Otro, como ya explicamos, es Os Martores.

Cómo llegar
Os Martores está señalizado desde la carretera N-550, que atraviesa el municipio de Valga (Pontevedra) de Norte a Sur.

GPS: 42º 41' 22" N
     -8º 36' 52" O

2 comentarios:

  1. Según los trabajos de investigación propios, coincidentes con los autores mencionados, la realidad del Monte Solar Libredón de la Gallaecia Astruorum, es que dicho monte, hoy Santiago, tiene una gracia superior a la misma Meca, e incluso mayor a la de Roma. Pero dicha gracia al ser propia del Obispo Prisciliano, Roma lo declara hereje, y las edificaciones que en dicho monte existen - se derriban y se prohíbe la creencia solar de Prisciliano.

    La gracia del Libredón es la gracia solar de los lugares bendecidos, que dan a los hombres que los hacen suyos la prosperidad. Gracia que Abu-Kasim hace suya apoderándose de la Meca, y de cuya gracia parte para conquistar el Imperio romano.

    Pero al crecer la creencia de Abu-Kasím, Muammad par sus seguidores, Mahona para los cristianos, Roma se ve obligada a recuperar un Santuario que a la Meca se oponga. Recuperando el Libredón Solar, dedicándolo al Apóstol Santiago, siglo IX. A partir de cuyo momento la gracia de los musulmanes se pierde y de nuevo la ganan los cristianos, recuperando Jerusalén y expulsando a los moros de España.

    A todo lo acontecido se le puede dar la explicación que se quiera, atea, cristiana, musulmana. Pero la realidad es la que es, y los hechos no se pueden negar. Si bien la historia cada cual la escribe a su conveniencia.

    Pero se escriba lo que se escriba, de ser cierto que Santiago fue al Libredón, bien vivo o muerto, la iglesia cristiana tendría que revisar su teología. Pues lo que el Libredón es no casa con lo evangélico que del cristianismo se muestra. A no ser que el cristianismo original no fuera tal como después se empeñaron que fuera.

    Lo que nadie puede negar es la gracia solar del Monte Libredón, hoy Santiago; gracia original anterior a las creencias.


    So. Andrés Castellano Martí.

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  2. Gracias por tus comentarios. Un saludo Andrés

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