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5 RITOS de los peregrinos en la CATEDRAL DE SANTIAGO

Siglos de peregrinación y costumbres que se fueron afianzando con el tiempo han consolidado cinco ritos que los peregrinos realizan al llegar a la Catedral compostelana. Algunos se han perdido -quizá para siempre-, pero otros siguen vivos. Les detallo los cinco más importantes:

1. ABRAZAR AL SANTO


Es el más conocido y todo un clásico. Además de visitar la cripta donde se encuentran las reliquias del santo, los peregrinos suben luego al altar, donde se accede a la parte posterior de la imagen de Santiago. Es costumbre abrazar la imagen, aunque su tamaño a veces impide hacerlo con toda la plenitud. 

Al menos en Galicia, es muy habitual tocar las imágenes santas para impregnarse de su influjo. Se realiza en docenas de iglesias, en las que se pasa un pañuelo o se toca al santo para tener contacto con su santidad. En este caso, la posibilidad de abrazarlo es una forma superlativa de pedir su protección.



2. CINCO DESEOS EN EL PÓRTICO DE LA GLORIA


Nos dirigimos ahora al Pórtico de la Gloria, una de las obras clave del arte compostelano. Hace poco fue restaurada la pintura original de la obra del Maestro Mateo, pero antes, cuando el acceso al recinto se realizaba desde la plaza del Obradoiro, los visitantes realizaban largas colas para poner los cinco dedos de su mano en la columna principal del pórtico, junto en un lugar en el que hay cinco huecos para cada uno de los dedos. Una vez en posición, se pedían cinco deseos.



3. EL SANTO DE LOS CROQUES


Tras la columna central hay una imagen de un hombre arrodillado, mirando hacia el altar en posición de oración. Los expertos aseguran que se trata de una representación del Maestro Mateo, el artista que esculpió el Pórtico de la Gloria. Allí también se formaban largas colas para, cabeza con cabeza, dar tres leves golpes a la imagen. El fin de este sencillo ritual es que se "transfiera" la sabiduría del artista a la persona que realiza los croques.





4. EL MILAGROSO JESÚS DE A CORTICELA

Nos dirigimos al otro extremo de la Catedral para entrar en la capilla de A Corticela. Se trata de un antiguo templo que originalmente estaba separado, pero que con las ampliaciones fue integrado en el recinto compostelano. 

Entrando a la izquierda, sobre el muro exterior de la capilla, hay una imagen que representa a Jesús orando en el Huerto de los Olivos. Justo debajo de sus manos hay un pequeño cestillo que recoge las peticiones de los visitantes. Es muy habitual que el demandante deje caer el papel escrito desde el hueco que forman los brazos de la imagen, con la intención de que caiga dentro del cesto. Se interpreta que, si esto ocurre, el deseo será cumplido. Ver más>>



5. DEJAR LAS ROPAS EN LA PLAZA DE LA AZIBECHERÍA


Antiguamente, los peregrinos que llegaban a la iglesia compostelana dejaban las ropas que habían utilizado durante su peregrinación en los tejados de la Praza da Azibechería. Hace mucho tiempo que no se realiza este rito, pero el simbolismo de dejar las ropas viejas al completar el camino, con el fin de comenzar una nueva etapa en la vida, sigue vivo en las peregrinaciones de hoy en día. Así, vemos que muchos caminantes dejan su calzado en numerosos puntos del final de la ruta jacobea, como en el Monte do Gozo o en Fisterra. 




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